El jueves estuve en Suipacha, en la provincia de Buenos Aires, junto a la gobernadora María Eugenia Vidal. Allí comenzó la construcción de la primera autopista bajo el modelo de participación público-privada. Es la autopista sobre la ruta nacional 5 que en toda su extensión irá desde Mercedes a Bragado y que separará los sentidos de circulación, haciendo que sea más segura para transitarla. Hace décadas que se había prometido construir esta autopista, décadas en que nada se hizo. Pero los habitantes de todas las localidades que están al costado de la ruta y los vecinos auto-organizados que lo demandaban obtuvieron el compromiso de Mauricio Macri de que la autopista se construiría, porque era un tema de seguridad.

Así empezamos el camino de las PPP, un modelo que posibilita la participación de inversión privada en la construcción de obra pública y que permitirá construir mucho más en menos tiempo. Al principio, muchas personas descreían de las PPP, dudaban de que fuera posible. El jueves sin embargo, las dudas se despejaron. Allí estaban las máquinas movilizadas, los obreros ya contratados empezando lo que sin duda será una verdadera transformación para los habitantes de la zona.

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Ese es también el valor de la reunión del G20 en Argentina, donde recibimos a los líderes más importantes del mundo. Allí tuvieron lugar reuniones y acuerdos para facilitar el financiamiento de obras de PPP. Allí estaba gente de CCA Green, la empresa china a cargo de la autopista que es una de las constructoras más grandes del mundo, manifestando su interés y su confianza en esta nueva Argentina que está cambiando. Y las obras también generan confianza en los argentinos, quienes ven que hoy las obras empiezan y terminan.

Un buen ejemplo es el tramo de la ruta 5 que finalizamos anteriormente, el bypass Luján. Allí antes de la obra se formaban cuellos de botella, se producían fuertes congestiones porque la ruta tenía una calzada única que pasaba por el medio de la ciudad. Durante 15 años se dijo que se haría el bypass y por desidia, desmanejo y falta de voluntad, durante 15 años la obra permaneció trabada. Hasta que en marzo del 2018 este gobierno inauguró el bypass, con una parte de viaducto soterrado, que destrabó el tránsito en Luján y mejoró el entorno.

Esta autopista es un ejemplo de los cambios profundos que estamos llevando adelante en esta nueva etapa que estamos viviendo los argentinos. Vamos a seguir por este camino, trabajando para seguir mejorando la vida de todos, haciendo las obras de infraestructura que tanto necesitamos para crecer.